mi?rcoles, 09 de enero de 2008
"José Blanco, “Pepiño”, es uno de esos casos que rebaten crudamente la existencia del libre albedrío. Cabría entonces preguntarse: qué hado providencial situó a este personaje donde está."

Existen todavía desavisados –y desavisadas- que siguen pensando que todo en la vida se alcanza a base de dedicación y esfuerzo; también hay quienes miran los sucesos supuestamente fortuitos de la existencia como hechos aleatorios que no obedecen a un plan ignoto, cósmico, o a los designios inescrutables de una inteligencia superior. Un sacerdote laicista –o sea un progre en genérico- se agarrará siempre a la teoría del big-bang para dar explicación de su ubicación en el mundo, como igual se remitirá a su inteligencia y superioridad moral para legitimar todos sus logros y pequeños triunfitos mundanos.

José Blanco “Pepiño” (1962), senador en las legislaturas IV y V, administrativo, miembro del Comité Nacional del PSG-PSOE, miembro del Comité Federal y secretario de organización, portavoz funcional del actual gobierno, es uno de esos casos que rebaten crudamente la existencia del libre albedrío y sugieren que los destinos humanos se dilucidan en arcanas instancias superiores, mientras que en las nuestras inferiores se confunden los actos volitivos con los vomitivos. Cabría entonces preguntarse: qué hado providencial situó a este personaje donde está.

Pepe Blanco, opina, pide explicaciones al Papa tan ricamente o se extiende en la prospectiva de las futuras economías generacionales, autónomo y semoviente en su libertad electiva aunque milagro de protagonismo pues nació mercero, opina, digo, y mantiene abierto un sesudo blog en Internet, un cuaderno -como él lo denomina- entre muchos otros, y dice: “los hay más grandes y más pequeños, lisos, estampados, más lujosos, menos... Incluso hubo uno azul que alcanzó cierta fama. Ahora acumula polvo y olvido y duerme después de haber quitado el sueño a muchos…” Tras tan brillante sarcasmo, advierte Pepiño: “La política desarrollada por el Gobierno durante la legislatura ha sentado las bases necesarias para que nuestro país afronte la nueva coyuntura económica internacional con confianza. Esto es así, ya no sólo por el saneamiento de las cuentas públicas, sino porque desde el Gobierno se ha potenciado un modelo de crecimiento basado en la investigación, el desarrollo y el conocimiento y no sólo en el ladrillo”

Investigación, desarrollo y conocimiento hacen falta para poder entender los entresijos del Mundo, para despejar la incógnita de la libertad del hombre, para enfrentar al teleñeco socialista con su cruda realidad.

Publicado por juan.sinmiedo @ 10:46
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
mi?rcoles, 09 de enero de 2008 | 18:10
Si es capaz de opinar de todos sin apenas haber estudiado imaginaos si llega hincar los codos